La música en exilio
Aunque mucha gente celebró el triunfo de la revolución, también existe oposición. Después de la revolución la mayoría de la oposición huyó al norte, especialmente a Miami. Cuando huyeron los cubanos exilados en Miami, creyeron que el son cubano, la música tradicional de Cuba, se fue a Miami con ellos. En cierto sentido, tuvieron razón. Los exiliados en Estados Unidos no creían que se quedaran en el país por mucho tiempo. Por eso, había un sentido de resentimiento hacia la mezcla de cultura y el bilingüismo entre los exiliados. Con respeto a la música en exilio, muchas canciones trataron del deseo de estar en Cuba y la tristeza de vivir afuera de la isla.
Durante el surgimiento de la salsa en Nueva York, también emergió el sol cubano con un sabor de Miami. Con los años, los cubanos en Miami empezaron de identificarse con la cultura de los Estados Unidos. Por ejemplo, empezaron de mezclar sus letras entre inglés y español. Este movimiento musical fue significativo en la escena de la música latina, especialmente durante los años 70 y 80. Durante esos años, un estación de radio, Super Q, transmitió esta música que dirigió a su popularidad entre joven cubano-americanos. Un artista específico que representa este movimiento fue Willy Chirino.
Nació en Cuba en 1947, vino a los Estados Unidos en 1960. Durante el mejor momento de su carrera, la mayoría de sus canciones fueron canciones de protesta contra el gobierno de Fidel. Una de sus canciones trata de la diferencia entre los cubanos en Miami y los en la isla. Con confianza, menciona en esa canción que "yo sé que vamos a volver." Otras cantantes como Celia Cruz y Gloria Estefan también son importantes en el acenso de la música cubana en Estados Unidos. Hoy, un artista que continúa la tradición de la música en exilio es Pitbull. Aunque la mayoría de su música no trata de temas políticos, una de sus canciones, "Se acabó," claramente es una crítica de Castro.
Por eso, no hay duda de la música de los cubanos exiliados en Estados Unidos no representa la frustración del régimen de Castro. Pero también, la música en exilio llevó la subida de la música latina en los Estados Unidos.
Durante el surgimiento de la salsa en Nueva York, también emergió el sol cubano con un sabor de Miami. Con los años, los cubanos en Miami empezaron de identificarse con la cultura de los Estados Unidos. Por ejemplo, empezaron de mezclar sus letras entre inglés y español. Este movimiento musical fue significativo en la escena de la música latina, especialmente durante los años 70 y 80. Durante esos años, un estación de radio, Super Q, transmitió esta música que dirigió a su popularidad entre joven cubano-americanos. Un artista específico que representa este movimiento fue Willy Chirino.
Nació en Cuba en 1947, vino a los Estados Unidos en 1960. Durante el mejor momento de su carrera, la mayoría de sus canciones fueron canciones de protesta contra el gobierno de Fidel. Una de sus canciones trata de la diferencia entre los cubanos en Miami y los en la isla. Con confianza, menciona en esa canción que "yo sé que vamos a volver." Otras cantantes como Celia Cruz y Gloria Estefan también son importantes en el acenso de la música cubana en Estados Unidos. Hoy, un artista que continúa la tradición de la música en exilio es Pitbull. Aunque la mayoría de su música no trata de temas políticos, una de sus canciones, "Se acabó," claramente es una crítica de Castro.
Por eso, no hay duda de la música de los cubanos exiliados en Estados Unidos no representa la frustración del régimen de Castro. Pero también, la música en exilio llevó la subida de la música latina en los Estados Unidos.
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